fbpx

No puedo sentirme feliz

En ocasiones, nos hemos sentido tristes sin tener una razón aparente, o bien, no logramos identificar qué es lo que nos pasa, y, solemos cuestionarnos ¿por qué no puedo sentirme feliz? Puede parecer frustrante y angustiante, ya que no encontramos una respuesta para sentirnos mejor.

La realidad, es que hoy en día, pareciera que se nos obliga a ser feliz, ya que no está permitido vernos tristes, sentir dolor o angustia; basta con ver en redes sociales o en televisión cómo comparamos nuestra felicidad con la de otros.

Los medios aparentemente nos muestran que existe una pastilla para deshacernos de todos nuestros síntomas, malestares, así curar todo lo más pronto posible, librarnos de sentir insomnio, acidez, dolor de estómago, dolor de cabeza, etc. 

Gran parte de nuestra vida, la enfocamos de una u otra forma a evitar el sufrimiento, y, pasamos gran parte de nuestro tiempo tratando de encontrar alivio. Pareciera que estamos dispuestos a todo para gozar, pero, no para permitirnos sentir dolor.

¿Satisfacer nuestros deseos nos llevará a alcanzar la plena felicidad?

Debemos saber que esto no es posible, ya que en la vida de una persona todas las cosas no pueden estar bien o a la perfección, así como el cumplimiento de todos nuestros deseos, no es sinónimo de satisfacción, porque ninguna sensación será igual a otra.

En lugar de pensar de esta manera, hay que cuestionarnos si quizás vivimos algo que nos afectó tanto o causó tanta conmoción en nuestra vida, de tal manera que pareciera que desarrollamos cierta fijación con aquella experiencia.

Por ejemplo, cuando somos niños y los afectos, la diversión y los apapachos sobresalen, conforme el niño va creciendo, sabrá que ese núcleo familiar es un paraíso que disfruta, y por lo tanto, buscará otras alternativas similares a ese núcleo que antes le brindaba felicidad sin realizar esfuerzo alguno.

Por lo tanto, pareciera que el niño está obligado a buscar cualquier experiencia que sirva para regresar a esas primeras vivencias, con la diferencia, de que ahora sí tiene que realizar esfuerzos, y por lo tanto, experimentar dolor.

Lo mismo pasa con las experiencias que no fueron satisfactorias, será de manera contraria, y por lo tanto, sentiremos miedo a revivir o pasar por la misma situación.

La importancia de un proceso psicoterapéutico

Aunque solemos ir con la expectativa de pensar que encontraremos una fórmula mágica en terapia para ser felices, la realidad es que resulta ser un espacio dónde nos toca enfrentarnos con nosotros mismos, para así poder aceptar cada emoción y saber que se nos engaña sobre la supuesta verdadera felicidad.

“Nadie tiene que ser feliz todo el tiempo. Eso no es salud mental, es engaño.” Meredith Grey

¿Y qué es la felicidad?

Debemos saber que la felicidad es tan efímera, porque la experimentamos en contraste a las frustraciones, dolores, sensaciones, etc.; de tal manera que, debemos permitirnos sentir y tener en mente que la felicidad es individual, singular e incompleta a la medida de cada uno, y que ningún sentir es o será igual a otro.

“Se requiere de tristeza para conocer la alegría; de dolor para apreciar el amor. Si no hay oscuridad, no se puede iluminar. Sin escuchar ruido, ¿Cómo estimar el silencio? Se precisa de ausencia para valorar la presencia; y a veces, un corazón roto para saber cómo no romper otro.” Anónimo.

Ansiedad por tener pareja

Hoy en día, se sabe mucho sobre el miedo y la ansiedad por querer tener pareja, pero, sabías que de igual manera existen personas que presentan ansiedad por tener pareja; es decir, temen formalizar, etiquetar o comprometerse a tener una relación.

Mi espejo en el otro

La mayoría de nosotros busca conscientemente cualidades en el otro, pero, la realidad es que el tener pareja es como un espejo para el otro, donde se terminan reflejando aspectos nuestros en la otra persona, los cuales muchas veces giran en miedos, dependencia e inseguridades.

El tener pareja conlleva a mostrar tu mejor lado, pero también, a enfrentarnos a aquellos aspectos que no nos gustan de nosotros y a cuestionarnos, por ejemplo, el ¿por qué nos enamoramos?, o ¿Cómo nos enamoramos?

Cuando tenemos pareja, cualquier característica propia puede ser proyectada, por ejemplo: 

Si tengo como pareja a alguien posesivo, puede ser que lo haya elegido porque inconscientemente, hay un aspecto mío así de posesivo o alguna otra característica, la cual nos lleva a un hilo de nuestra vida del cuál aún no nos hemos logrado desprender.

Tener pareja puede hacernos sentir vulnerables, por lo tanto, podemos llegar a frenarnos, ya que el adentrarse a una relación, es sinónimo de abandonar lo conocido y aventurarse a cambios que nos hacen salir de nuestra zona de confort.

Tener pareja reabre heridas

Cuando iniciamos una relación podemos reabrir heridas causadas por vivencias pasadas que no hemos logrado sanar o procesar, lo cual, causa miedo a que eso se repita, y por lo tanto, hay personas que deciden cerrarse en sí mismos y evitar toda relación posible.

Sin embargo, esto no necesariamente se relaciona con experiencias amorosas, sino también con aspectos en general de nuestra vida que hoy en día seguimos arrastrando.

Miedo a sentir

El miedo de perder a la persona que amamos o el temor de ser lastimados, puede hacernos correr de cualquier compromiso, ya que vivir una ruptura es sinónimo de atravesar por un duelo, del cual muchas veces, creemos no ser capaces de afrontar.

Pero, sabías que la forma en que manejamos nuestros duelos y pérdidas se relacionan con nuestros primeros modelos de amor; es decir, con nuestros primeros cuidadores (papás, abuelos, etc.), y de vinculación; esto puede ocasionar que aquellas vivencias dejen una marca indeleble que terminará presentándose en las próximas relaciones que estableceremos.

Recuerda que debemos entender la ausencia de alguien más, no como una falta de algo, sino como una vivencia compartida; ya que cada uno de nosotros tenemos varios guiones en nuestra vida.

Indagar a cada quién en sus propios guiones y en aspectos que solemos repetir de una relación a otra no es tarea fácil, pero, el acudir a psicoterapia nos ayudará a contar con un espacio de escucha.

A largo plazo encontraremos la posibilidad de desprendernos de aquellas vivencias y así elegir una pareja desde una motivación más personal y también a mejorar los vínculos que tenemos.

«Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte».

Julio Cortázar

depresión-atípica

Depresión atípica o depresión sonriente

Hoy en día, solemos tener muy presente o normalizado que cuando una persona se encuentra en un estado de depresión suele mostrarse decaída, sin ganas o aislada, pero, la realidad es que no siempre suele ser así; ya que en ocasiones, puede tratarse de una depresión sonriente, o también llamada, depresión atípica; y esta, es una clase de depresión muy común.

La diferencia que tiene la depresión atípica con la depresión ‘‘común’’, es justo como su nombre lo dice, los síntomas son pocos comunes o contrarios a lo que se espera encontrar en una persona que se encuentra en depresión.

Por ejemplo: en lugar de mostrar un bajo estado de ánimo, se puede presentar un estado de ánimo irritable o aparentemente mostrarse bien; en lugar de no tener hambre como suele presentarse, puede ocurrir un aumento de apetito; en lugar de sentir mucho cansancio o sueño, puede presentarse nerviosismo o sentir que se tiene que estar en movimiento, mantenerse ocupado, etc.

Depresión sonriente

Según el DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), la diferencia entre la depresión que todos solemos conocer y la depresión atípica, es que, en la depresión atípica, el estado de ánimo suele presentar mejoría de manera temporal cuando vivimos acontecimientos positivos.

Este tipo de depresión se caracteriza por la reactividad del estado de ánimo, es decir, cuando se presentan acontecimientos positivos para la persona, por ejemplo: una visita de un ser querido, realizar una actividad favorita, etc., la tristeza no estará presente por un período de tiempo prolongado, y, permanecerá sólo si las circunstancias externas se mantienen favorables para la persona.

Es por ello, que en ocasiones no nos damos cuenta cuando nuestro amigo, familiar o persona que queremos se encuentra en un estado depresivo, porque quizás aportamos algo positivo o puede ser que estemos percibiendo un estado de felicidad falso, pasajero e irreal, sin imaginar que el mismo es de corta duración, ya que es algo aparente.

Síntomas de la depresión atípica

Síntomas que suelen ser frecuentes y opuestos a una depresión “normalizada”:

  • Comer en exceso o tener un aumento de peso.
  •  Sueño excesivo.
  •  Fatiga, debilidad y sensación de pesadez corporal.
  • Sensibilidad intensa al rechazo o a la crítica.
  • Estados de ánimo reactivos (ponerte feliz solo con eventos positivos).

La depresión nos puede provocar deseo de alejarnos de las personas que son importantes para nosotros, inclusive, hacernos pensar que no hay opciones y que jamás lograremos sentirnos mejor.

Recuerda que es importante no suponer cómo se encuentra alguien y que siempre es mejor y recomendable preguntar qué es lo que siente; así mismo, recuerda que apoyamos mucho estando presentes, escuchando y brindando espacio.

Por otro lado, es sugerible acudir con un profesional de la salud mental si se está ante este trastorno, ya que no necesariamente tenemos que vivir nuestros procesos solos.

salud-mental

Hablemos de salud mental

La salud mental ¿Qué tan sano soy mentalmente? ¿Cómo saberlo? Las expresiones como “estoy bien/estoy sano” o “no me encuentro bien/estoy enfermo”, son frases que comúnmente usamos para expresar nuestra propia sensación de bienestar o malestar físico, dejando de lado, la cuestión emocional.

Es por ello, que en esta ocasión quiero hablarles sobre la salud mental.

La salud mental hace referencia a un bienestar emocional, psicológico y social de una persona; es decir, a un equilibrio, el cual pretende que no se vea afectada la forma en que pensamos, sentimos o actuamos. Por lo tanto, se tiene un adecuado manejo de emociones, se mantienen relaciones sociales sanas y se toman decisiones de forma correcta.

¿Cómo reconocer que hay un problema de salud mental y con quién acudir?

Puede ser complicado identificar si se tiene o no un problema de salud mental, ya que hay emociones o comportamientos que podemos considerar “normales” cuando no es así.

Por tal motivo, es muy importante identificar las señales de advertencia que podrían indicar que existe un problema de salud mental, como por ejemplo: cambios extremos y repentinos en el estado de ánimo, sentimientos de soledad, vacío, tristeza, miedo, apatía, frustración, confusión, olvido, irá, abrumación, etc. 

Así como pensamientos inusuales, sensación de desconexión, escuchar voces, cambios en hábitos del sueño o alimenticios, incapacidad para afrontar problemas, consumo excesivo de alcohol u otras sustancias, dificultad para realizar actividades o convivir con personas, desmotivación o poca energía, etc.

Una vez identificadas dichas señales, es importante acudir con un especialista de la salud mental, como un psiquiatra y/o psicólogo, quien podrá decir si lo que está ocurriendo es debido a un trastorno mental, y así, poder recomendar un tratamiento adecuado a tus necesidades, ya se un medicamento farmacológico o un proceso de psicoterapia.

¿Qué son los trastornos mentales y cómo detectarlos?

Los trastornos mentales hacen referencia a una alteración en el cerebro, la cual modifica el estado de ánimo, los pensamientos y comportamientos de una persona, los cuales causan angustia o dificultades en las funciones cotidianas de quien los padece.

Si te preguntas ¿de qué manera afectan los trastornos mentales a la salud mental?, te comparto lo siguiente…

Un trastorno mental, además de afectar la salud mental, afecta diversas áreas de vida de la persona; por ejemplo: genera dificultad para mantener relaciones personales, familiares o sociales y esto afecta el funcionamiento y/o desempeño en entornos escolares, laborales y/o sociales, y por lo tanto, participar en actividades importantes, etc.

Para conocer si se tiene un trastorno mental, es fundamental contar con la valoración y con un diagnóstico emitido por un profesional de la salud mental, es decir, por un psiquiatra y/o psicólogo; ya que el contar con esta atención y con el apoyo adecuado, permitirá identificar las afecciones de la salud mental y recibir un tratamiento apropiado.

Pese a que esto es una cuestión fundamental, aún existen ciertos estigmas que ocasionan que las personas que sospechan, identifican o saben que tienen un trastorno mental, consideren que sus signos y síntomas son parte normal de la vida y/o evitan el tratamiento por vergüenza o miedo.

Recuerda, si te preocupa tu salud mental, no dudes en pedir ayuda…una atención oportuna puede asegurar un bienestar físico y mental.

No olvides que no existe una persona 100% sana mentalmente, pero, si existen personas que hacen algo para que su salud mental esté lo mejor posible.

dolor-tension

Tensión y dolor muscular por ansiedad

Sientes dolor en diferentes partes de tu cuerpo o constantemente sientes tensión muscular y no sabes porqué…

¿Te duelen los hombros, la cabeza o el cuello de manera constante?

Si experimentas estos malestares y sufres de ansiedad, es importante que sepas que la ansiedad se manifiesta de diversas maneras, entre ellas, con síntomas físicos, tales como el dolor o la tensión en diferentes partes del cuerpo. Pero… ¿Sabes cuáles son los síntomas musculares más frecuentes que causa la ansiedad?

Como te decía, la ansiedad se manifiesta de diversas maneras; y estas son las comunes:

  • Tensión o rigidez muscular.
  • Contracturas musculares.
  • Dolor en ciertas zonas o en todo el cuerpo .
  • Pinchazos musculares.
  • Espasmos musculares.
  • Calambres.
  • Debilidad muscular

Después de conocer los síntomas, yo me preguntaría ¿por qué la ansiedad provoca esto?, si tú al igual que yo te hiciste la misma pregunta, te explico el por qué.

¿Por qué ocurre esto?

Cuando nos sentimos ansiosos, preocupados o tensos, nuestro cerebro recibe una señal, la cual ocasiona que automáticamente diversos músculos de nuestro cuerpo reaccionen, por ejemplo: los músculos faciales, es decir, la mandíbula y los músculos que rodean los ojos y la boca, así como los músculos del cuello y la espalda, se ponen tensos o rígidos debido a una respuesta natural del cuerpo, y, posteriormente, cuando la emoción pasa los músculos se vuelven a relajar.

Todo este proceso, es simplemente una reacción natural del organismo para protegernos y no es dañina.

De tal manera, la tensión, rigidez o contracción constante de nuestros músculos ocasionan el dolor, ya que cuando el estrés se convierte en un estado crónico, los músculos jamás llegan a relajarse y se mantienen en un estado de tensión constante.

Así mismo, cuando nos enfrentamos a actividades que requieren de mucho esfuerzo, los músculos de nuestro cuerpo se contraen. Por otra parte, es muy común que cuando nos sentimos muy ansiosos lleguemos a contraer nuestros músculos sin siquiera darnos cuenta, lo que ocasiona que nuestras articulaciones trabajen más de lo común.

¿Sabes cuáles son los principales músculos que se ven afectados?

  • Cuello.
  • Espalda.
  • Hombros.
  • Mandíbula.
  • Cabeza.
  • Frente.

Una vez que ya conocemos los síntomas y el por qué ocurren, es importante saber si estos pueden tratarse o disminuir, por eso, a continuación te diré cómo sobrellevar estos malestares.

¿Cómo aliviar el dolor o la tensión muscular?

  • Realizar ejercicios de estiramiento, estos ayudarán a fortalecer los músculos y a aliviar las molestias o dolores corporales.
  • Técnicas de relajación como ejercicios de respiración, yoga, escuchar música clásica, etc.
  • Acude con un psicólogo y/o psiquiatra, estos profesionales de la salud mental emitirán un tratamiento adecuado y acorde a tus necesidades para disminuir la ansiedad, y al contar con este, los dolores irán disminuyendo.

Así mismo, es importante que descartes que se trate de una cuestión ajena a la ansiedad, por ejemplo, que esta tensión o dolor muscular sea a causa de alguna contractura o lesión física; por ello, te recomiendo acudir con un fisioterapeuta para que valore que está ocurriendo contigo y de esta manera contar con un tratamiento adecuado a tus necesidades.

atención-a-problemas

TDAH EN LA VIDA COTIDIANA

¿Tienes problemas para prestar atención?, ¿Te distraes fácilmente?, ¿Sueles olvidar las cosas?, o, ¿Se te dificulta controlar algunas conductas impulsivas?

Posiblemente, se trata del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), el cual se caracteriza por generar dificultades en múltiples áreas del funcionamiento de la persona que lo padece; de tal manera que su desarrollo social, emocional y cognitivo se ve afectado.

De acuerdo al DSM-5, el TDAH es un trastorno que se caracteriza por la presencia persistente de falta de atención, hiperactividad e impulsividad, que resultan ser manifestaciones inapropiadas para la edad de las personas.

¿Quiénes son las personas con TDAH?

Las personas que padecen TDAH, son personas comunes al resto de la población, pero, estas personas manifiestan comportamientos que nos hacen prestar un poco más de atención en ellas.

Por ejemplo, son aquellos niños inquietos y desorganizados que vuelven locos a sus padres, es aquel adolescente aparentemente incapaz de limpiar su cuarto o lavar los trastes, es aquella amiga que siempre interrumpe a los demás para poder hablar sobre la idea que le acaba de llegar a la mente, o bien, es aquel adulto al que se le dificulta cumplir con las tareas laborales porque se le hacen muy laboriosas y aburridas.

Como vemos, el TDAH tiene diversas maneras de manifestarse, por ello, es importante prestar atención a aquellos aspectos que no son tan comunes y que pueden ser indicadores de este trastorno.

Por lo tanto, es fundamental descartar que se trate de otra cuestión de salud emocional y/o física y contar con una valoración psiquiátrica y/o psicológica que determine si en efecto se trata de TDAH o no, ya que en ocasiones este diagnóstico se puede confundir con otros.

¿Cómo se manifiesta el TDAH en las personas?

El TDAH presenta un patrón continuo en la dificultad de autocontrol y para prestar atención, así como también, se presenta una necesidad de tener que moverse o de realizar alguna actividad de manera constante porque se tiene demasiada energía, actuar sin pensar, hablar demasiado y/o interrumpir en momentos inoportunos, olvidos frecuentes, desorganización, desesperación, hiperconcentración (la persona se concentra tanto en algo que deja de darse cuenta de lo que ocurre a su alrededor), etc.

¿Cómo afecta el TDAH a las personas?

Por si fuera poco experimentar esta serie de síntomas o dificultades, el TDAH suele generar ciertas repercusiones a nivel personal, familiar, escolar, laboral y social, ya que causan cierto nivel de disfuncionalidad.

Por ejemplo, problemas de conducta, dificultad para aprender, bajo rendimiento académico, dificultad para relacionarse con los demás, irritabilidad, frustración, problemas de autoestima, ansiedad y/o depresión, etc.

¿Cómo ayudar a las personas con TDAH?

Como ya vimos, padecer TDAH no es una cuestión sencilla, ni para la persona que lo padece, ni para quien convive con ella, por eso, es fundamental informarnos y educarnos sobre este trastorno, ser comprensivos y empáticos.

Así como también, contar con atención profesional de un psiquiatra y/o psicólogo que proporcione un tratamiento para este padecimiento.

La mejor forma de abrazar el TDAH, es con paciencia y sin etiquetas… Recuerda, que el padecer un trastorno no nos define como persona.

ansiedad-sexo

¿Tener sexo me causa ansiedad?

¿Tener sexo me causa ansiedad? ¿Tener relaciones sexuales te genera ansiedad? ¿Has tenido relaciones sexuales y sientes que tu ansiedad aumenta?

Hoy en día, existen personas que utilizan las relaciones sexuales como una forma de escape cuando se encuentran muy estresadas, algo similar ocurre cuando hacemos ejercicio, como una forma de soltar la tensión del cuerpo, pero, resulta ser lo contrario para otras personas, ya que el tener relaciones sexuales puede aumentar la ansiedad e inclusive provocar disfunciones.

Debemos recordar que la ansiedad la podemos presentar todos, ya que es la manera en que puede reaccionar nuestro cuerpo cuando nos encontramos en una situación complicada o de riesgo, pero, en ocasiones la ansiedad puede volverse constante, parecer incontrolable, molesta y limitar nuestras actividades cotidianas como nuestra sexualidad y generar que no tengamos deseo sexual.

No siento deseo sexual…

Para conectar con el deseo, es importante tener en cuenta que debe de existir un interés sexual; sin embargo, el sexo no es una prioridad para algunas personas. En ocasiones, cuando llevamos un ritmo de vida muy acelerado, nos sentimos cansados o agotados y esto puede influir en que no tengamos ese deseo sexual.

Es importante saber que el erotismo es la herramienta principal que nos ayuda a generar deseo y excitación para llegar al orgasmo. Estos tres elementos pueden estar presentes en una relación sexual, pero, son independientes entre sí.

El erotismo implica la capacidad de captar mediante los sentidos las sensaciones estimulantes que te llevan a crear una serie de imágenes mentales que conllevan a la creatividad y excitación.

En ocasiones, nuestra ansiedad inhibe este erotismo por la inseguridad, el miedo o la preocupación que pueda tener alguien sobre sí mismo. Por ejemplo, sentirnos inseguros con nuestro cuerpo nos lleva a experimentar una serie de complicaciones en el momento del acto sexual.

¿Qué factores pueden causar ansiedad en el sexo?

Sentirse obligado a responder sexualmente.

Miedo al fracaso.

Conflictos de pareja.

Baja autoestima.

Pensar demasiado en el otro.

Factores culturales.

Estrés.

Duelo.

Por otro lado, tener relaciones sexuales puede causarnos ansiedad debido a la cultura, a los ideales, a las expectativas propias y ajenas, a las expectativas poco realistas por parte de la pareja, por un desacuerdo e inclusive por una estimulación sexual inadecuada; de tal manera, que estos factores además de causar ansiedad, afectan el deseo sexual.

¿Cómo afecta la ansiedad en el deseo sexual?

La ansiedad puede generar las siguientes dificultades:

Anorgasmia femenina (incapacidad de sentir orgasmos a pesar de tener excitación sexual).

Dolor genital en la penetración (vaginismo).

Eyaculación precoz o retardada.

Pérdida del interés sexual femenino o masculino.

Disfunción eréctil (incapacidad de mantener o conseguir una erección).

¿Tienes problemas de excitación o para alcanzar el orgasmo?

Cuando presentamos ansiedad, esta puede influir en el sistema nervioso parasimpático (responsable de la respuesta sexual), causando la desactivación de la respuesta sexual, evitando que lleguemos a la excitación, limitando que ocurra una lubricación, y por lo tanto, puede provocar dolores en la penetración.

Los dolores provocados por la penetración, ocurren debido a que la ansiedad causa que los músculos (lo que rodea la vagina) se contraigan, y así, impedir la penetración; es esto se le conoce como vaginismo.

El orgasmo es una sensación de placer intenso que se produce en respuesta a una actividad sexual. Sin embargo, en situaciones de ansiedad, las personas tienden a tensarse, a sobre prensar todo, a preocuparse, y en ocasiones a sentirse inseguros; lo cual puede provocar que se pierda la atención de aquello que puede resultar placentero, excitante o agradable, y por lo tanto, la excitación no se elevara lo suficiente para llegar al orgasmo.

Cuando la mente se estanca en pensamientos negativos y deja que los miedos tomen lugar, el deseo sexual simplemente no se detona. Si sufres de ansiedad y has vivido alguna de estas dificultades; la relajación, meditación, el contar con el acompañamiento de un psiquiatra y/o psicólogo te permitirá conocer y tener un mejor manejo sobre tus emociones, conocer y disminuir la ansiedad. Es importante buscar llegar a la relación sexual con la mayor relajación posible, conocer y explorar tu cuerpo, jugar, utilizar lubricantes, masturbarse y comunicarte con tu pareja; ya que esto puede facilitar tener relaciones sexuales placenteras.

Recuerda que el cuerpo resiente la angustia, el miedo y la preocupación que podamos estar viviendo.

Dolor-muscular-

Fibromialgia, el dolor misterioso

¿Te has sentido con muchos síntomas como dolor en el cuerpo, quemante, punzante, constante e intenso o cansancio, insomnio, cambios en el sueño, tristeza, depresión o rigidez en articulaciones? Y acudes al médico y te dice que no tienes nada o ningún tratamiento te es efectivo, este dolor misterioso podría ser fibromialgia.

La fibromialgia es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como una enfermedad, su causa es desconocida y se caracteriza por la presencia de dolor crónico generalizado, es decir que es intenso e insoportable y se prolonga por más de tres meses.

Aunque no se conoce la causa se sabe que existen una serie de factores que pueden desencadenar esta enfermedad;

FACTORES QUE DESENCADENAN LA FIBROMIALGIA

-Accidentes (ejemplo accidenté en automóvil), cirugías que involucren una extremidad de nuestro cuerpo, etc.

-Estrés.

Ansiedad y/o depresión.

-La alteración de las neuronas encargadas de percibir el dolor, por lo tanto, generan mayor sensibilidad (es decir todo nos duele más).

-Tener un trastorno de personalidad (regularmente el trastorno limítrofe y dependiente de la personalidad).

SÍNTOMAS DE LA FIBROMIALGIA

Te explicaré los síntomas principales de la fibromialgia para que puedas ver si te identificas con ellos y ya no sea un dolor misterioso. ¿Cómo es el dolor misterioso en la fibromialgia?

El dolor misterioso se presenta de forma pasajera o constante en diferentes regiones del cuerpo como los hombros, brazos, espalda baja, pecho, muslos, y alrededor de ciertas articulaciones; en algunas ocasiones en las manos, piernas, y pies, puede haber rigidez o entumecimiento. Este dolor misterioso se puede presentar en las rodillas al caminar, en las manos al escribir, al estar en la computadora o en la espalda al agacharse; puede ser fijo y constante, llegando incluso a limitarnos a realizar los movimientos con normalidad o provocar que no podamos dormir.

Este dolor a su vez desencadena ansiedad, depresión, fatiga, +

TRATAMIENTO PARA LA FIBROMIALGIA

-Analgésicos para disminuir el dolor

-Antiinflamatorios

-Antidepresivos o moduladores del estado de ánimo recetados por un psiquiatra

-Psicoterapia

-Practicar ejercicio de forma regular para mejorar nuestra condición física

-Dormir adecuadamente

-Respiraciones profundas y relajación constante

-Aplicar calor en la zona afectada

-Estiramientos

-Masajes

RECOMENDACIONES EN CASO DE PRESENTAR FIBROMIALGIA

Si sospechas presentar »fibromialgia» no olvides que es importante consultar con los siguientes especialistas.

Un médico reumatólogo quien analizará las características del dolor, realizará un examen físico, valorará las articulaciones afectadas y realizará un análisis para descartar alguna otra enfermedad.

Un fisioterapeuta que te ayudará a realizar estiramientos o aplicar masajes, estimulación adecuada para la reducción del dolor de la parte afectada.

Un psiquiatra que te ayudará a tener un diagnóstico completo sobre tu estado de ánimo, identificar si tienes depresión y/o ansiedad y te dará medicamentos que te ayuden a disminuir el dolor físico y emocional.

Un psicólogo que por medio de psicoterapia te apoye para entender tus emociones y los problemas que te ha traído esta enfermedad, en el ámbito personal, familiar, social o laboral y te proporcionará estrategias y técnicas de relajación que te ayudarán a aliviar el dolor.

Si tu cuerpo duele, puede ser que tu mente te quiera decir algo, no dudes en escucharla.

ansiedad-por-comer

Ansiedad por comer ¿Te comes los problemas?

¿Han notado que cuando sienten angustia comen de más? si se sienten identificados, este blog es para ustedes.

La comida y las emociones 

Las emociones están presentes en nuestra día a día, desde la tristeza, la felicidad, enojo y ANSIEDAD. Pero saben, hay veces que estas emociones se ven afectadas por alguna situación en particular, por ejemplo, algún problema con la pareja, amigos, familia, etc.

Al existir un evento que es angustiante y doloroso, las emociones pueden dispararse y subir a tal grado que no sabemos qué hacer con ellas…justo aquí las personas podemos recurrir a la comida como nuestra salvadora, un salvavidas para callar lo que sentimos. Le damos a nuestro cuerpo algo que es placentero para evadir el dolor interno.

¿Por qué elegimos la comida ante la angustia? ¿Por qué tengo ansiedad por comer?

Todos hemos visto a un bebé cuando su mamá lo alimenta, no sólo le da comida, le  da amor a través de la mirada, mimos con las palabras y le hace sentir que todo estará bien, no importa lo que suceda, que esa angustia pasará y no está solo.

Así que no es de extrañarse que cuando un problema nos hace sentir vulnerables busquemos el refugio a través de la comida, ya que no sólo es algo placentero, también puede significar amor y compañía.

Pero… les tengo que decir, que esto sólo es un curita en la herida y van pasar dos cosas:

  • La comida no va a solucionar el problema.
  • Posteriormente sentiremos más angustia no sólo por el problema que vivimos, sino por nuestro peso.

¿Qué hago si quiero comer cuando estoy angustiad@?

  • Dale lugar a lo que sientes, no lo silencies con la comida.
  • Identifica ¿qué emociones me provoca este problema?
  • Expresa las emociones con una persona.
  • Reflexiona qué tanto está en tus manos y qué no. Recuerda que no podemos controlar la vida y por más que pensemos en el futuro esto no va a solucionar el problema.

Los problemas por más tormentosos que parezcan y que nos hagan sentir que no hay salida, recuerda que es sólo un momento complicado en tu vida, algo estamos aprendiendo y esto va a pasar, y la ansiedad por comer se puede resolver.

Contáctanos

Tel: 55-6080-0563 y 55 5204 3798

Email: info@emocia.mx

Horarios de atención:
Lunes a viernes 8 am-9 pm
Sábado 9 am-8 pm

Logo Clínica Emocia

Visítanos

Dirección

Guanajuato 131 Interior 303,
Colonia Roma Norte,
Delegación Cuauhtémoc,
Ciudad de México.

Dra. Estephania Del Aguila Flores
Psiquiatra
C.P. 6382820
C.Esp. 8536603